OBSESSION
(AEB, 2025 108 ´)

Zuzendaria: Curry Baker
Gidoia: Curry Baker
Aktoreak: Michael Johnston, Inde Navarrette, Cooper Tomlinson, Megan Lawless, Andy Ritcher, Haley Fitzgerald, Darin Toonder, Chloe Breen, Anthony Pavone
Musika:Rock Burwell
Argazkilaritza: Taylor Clemons
Sinopsia/ sinopsis:
Mutil batek bere bizitza guztiko maitasun platonikoagatik duen irrika erromantiko desesperatuak sorgindu egiten du: Niki irrazionalki obsesibo bihurtzen da Bearren itzal bihurtu arte. Fantasia itxuraz kaltegabea, amesgaizto asaldagarri bihurtuko dena.
El anhelo romántico desesperado de un chico por su amor platónico de toda la vida desencadena un siniestro hechizo: Niki se vuelve irracionalmente obsesiva hasta convertirse en la sombra de Bear. Una fantasía aparentemente inofensiva que se convertirá en una perturbadora pesadilla.
Obsession ha sido la sorpresa de la temporada.
Barker ha construido Obsession con tanto talento e inteligencia que hay varias películas para espectadores bien distintos conviviendo en ella. Para que el que quiere reír y para quien lo quiere pasar mal; para quien quiere un divertimento entretenido y para quien quiere una lectura social; para la feminista y para el incel. Incluso para disfrutar de todo al mismo tiempo. Es una película que bebe muy descaradamente de las tendencias de éxito actuales pero no se percibe como un producto prefabricado porque tiene mucha personalidad. De alguna manera imposible ha conseguido que varias ideas enfrentadas convivan sin anularse y ese me parece el mayor mérito de la película y posiblemente uno de los que le han llevado al éxito.
COMEDIA VESTIDA DE TERROR DE MODA
Quizá lo que más llama la atención es la combinación de comedia y terror. En Obsession, el guión, el contenido, parece estar continuamente orbitando la comedia negra, mientras que la dirección, la forma, se mantiene firme en el terror. Cada uno de los dos aspectos de la película parece no querer ceder terreno y confrontar constantemente, y eso se percibe también en las reacciones de la sala, entre carcajadas y sobresaltos, a veces risa nerviosa. Depende de cuál sea la percepción dominante en el espectador, la racional o la sensitiva, responde de una manera. Y en el mejor de los casos, de ambas formas a la vez. Esto nos lleva, como en las buenas obras, a concluir que la forma es el contenido.
La fotografía que mantiene el rostro en la oscuridad (de nuevo terror al borde de la parodia). Los movimientos inquietantes de la actriz, Inde Navarrette, que está estupenda sin apenas experiencia. La excelente banda sonora de Rock Burwell, que hiela el ambiente incluso aunque no ocurra nada. La aterradora sensación de ser observado mientras duermes por una presencia en las sombras que, para colmo, no es un mal sueño que desaparece al despejarte, no, es tu compañera con la que compartirás cama a continuación. Nadie en este equipo tiene experiencia más allá de cortos o en el caso del director, su canal de Youtube. Ni el director de foto, ni el compositor, ni los actores. Y sin embargo, con un presupuesto ridículo han conseguido que la película luzca.
Hay influencias claras de algunas de las películas de terror más exitosas de los últimos años. La sonrisa desnaturalizada de la protagonista nos remite obviamente a las dos entregas de Smile. Tiene sentido que en tiempos de Instagram haya un creciente rechazo a dar una imagen de felicidad que no se corresponde con lo que ocurre por dentro. Otro referente, que también está relacionado con la desconexión entre lo interno y lo externo, es Déjame salir: los momentos fugaces de lucidez, fuera del sueño, recuerdan mucho a los de aquella película, incluyendo la mirada de terror del verdadero yo que aflora violentamente. Además, Barker comparte con Jordan Peele una manera de hacer crítica social desde el terror con un punto esperpéntico. No en vando, ambos vienen de la comedia.
Otra referencia que no podía faltar es la de Ari Aster. Creo que se nota muy claramente en el montaje abrupto. Elipsis bruscas de ruido a silencio que transmiten desasosiego a través de la edición. Barker se encarga personalmente del montaje. También está ese sentido del humor negro de Aster -en aquel caso más retorcido que en este- que impregna todo de cierto patetismo, surrealismo e ironía, como la llamada telefónica a los fabricantes que pasa de una conversación kafkiana a unos alaridos espeluznantes que solo tienen sentido desde la licencia fantástica. Y yendo ya más al contenido, la tensión entre la nueva novia y los amigos, muy anclada en la cotidianeidad, parece el contraplano de la que vemos en Midsommar. Allí teníamos el punto de vista de ella y aquí lo vemos desde la mirada de él. Diría que el posicionamiento de Aster era mucho más claro mientras que Barker ofrece un retrato mucho más ambiguo que permite al espectador posicionarse según sus propias ideas, lo que creo que es una de las razones del éxito.
Curry Barker, director de ‘Obsession’: “Les costó convencerme para que cambiara el final”
¿Podemos decir que Obsession habla sobre las relaciones tóxicas?
Sí, es una metáfora sobre las relaciones tóxicas, más que una relación tóxica en sí misma. Cuando ves una película de terror, crees que el demonio poseído va a ser el villano, pero esta película da un giro a esa idea con su antagonista. Empiezas a sentirte mal por Nikki [Navarrette] y te das cuenta de que, en realidad, ella no es la que está haciendo nada malo.
¿Y de dónde nace esta lectura sobre las relaciones actuales?
Creo que todos podemos sentirnos identificados con estar enamorados de alguien que no sabemos si nos corresponde. Es algo por lo que todos hemos pasado en el instituto o la universidad. Pero cuando pides un deseo para que te ame, le estás quitando su capacidad de elegir. En realidad, no deseas que esa persona te corresponda; deseas que te ame aunque no sea lo que quiere. Es muy egoísta. Y todo el mundo ha experimentado ese sentimiento en algún momento. Bear [Johnston] toma malas decisiones y eso es lo que hace que todo se vuelva siniestro.
¿Es cierto que te inspiraste en un capítulo de Los Simpson para la construcción de la película? ¿Contaste con otras influencias?
Es cierto. Llegué a Los Simpson cuando ya tenía la idea de que un chico se obsesionara con una chica. Quería explorar ese tipo de relaciones. Cuando lo vi, todo encajó. Sabía que necesitaba que el protagonista pidiera un deseo que diera inicio a la obsesión y a la metáfora de esa relación tóxica. En cuanto a otras influencias… me gustan Hereditary y Midsommar. Son dos películas de Ari Aster que me inspiran. También El hombre invisible me gusta y comparte un ritmo similar con mi película. Y Joker, de Todd Phillips, también es una buena comparación con Obsession.
¿Cómo fue el trabajo con Inde Navarrette y Michael Johnston para construir a Nikki y Bear?
Fue realmente divertido trabajar con Michael. Es muy talentoso. Creo que todo el mundo aprecia el trabajo de Inde, pero siento que Michael no recibe el reconocimiento suficiente, a pesar de que él también sostiene esta película. Si su actuación no fuera tan buena, la película tampoco habría funcionado. Inde, por su parte, simplemente llegó y fue muy buena en todo lo que hizo. Sabía que, si su interpretación no funcionaba, la película tampoco lo haría, así que fue una situación bastante estresante. Pero, gracias a Dios, apareció y lo clavó.
¿Cómo surgió la idea de crear el producto One Wish Willow que detona este deseo obsesivo?
Una vez que supe que la historia funcionaría a través de un deseo, comencé a pensar cómo lo llevaría a cabo. ¿Es una estrella fugaz, un pozo de los deseos o un hueso de la suerte que se rompe? No conseguía averiguar cómo hacerlo. En ese momento, empecé a investigar. Lo que tenía claro es que quería que fuera algo que se pudiera comprar en una tienda, lo que resulta extraño, así que inventé el One Wish Willow.
La película ha sido comparada en ocasiones con La sustancia por la presencia de un producto milagroso y el tono satírico de su servicio de atención al cliente. ¿Qué opinas de esas comparaciones?
Cuando salió el tráiler, es cierto que vi que muchos comparaban Obsession con La sustancia, y pensé que era muy raro. Después caí en la cuenta de lo del servicio de atención al cliente y, aunque ambas películas pueden tener ambientes similares, son muy diferentes. No creo que el servicio sea tan importante en mi trabajo. Bear solo contacta porque quiere averiguar qué está pasando, pero no es tan relevante.
Las escenas del gato han sido tan aplaudidas como odiadas ¿Te preocupaba llegar demasiado lejos con esta subtrama?
James Harris, productor de esta película, era bastante reacio al tema del gato. Él pensó que era demasiado y que los amantes de los gatos se decepcionarían, pero, para mí, era una especie de metáfora sobre Bear. Era mucho más importante por lo que representaba que por lo que era en sí. Tuve que luchar para mantenerlo, porque pensé que era realmente interesante ver cómo los destinos de Bear y del gato confluyen.
¿Y qué puedes contarnos sobre aquel final alternativo del que todos hablan?
Es gracioso, porque el final alternativo del que todo el mundo habla era, en realidad, el original. Cuando escribí el guion, era el desenlace que yo quería. Les costó convencerme para que cambiara el final. El mío era más silencioso, una especie de Romeo y Julieta. Aunque creo que, con suerte, un día podré publicar el mío.
¿Cuál crees que ha sido la clave para que una película con un presupuesto tan reducido haya conseguido triunfar en todo el mundo y reciba alabanzas de Tarantino, Spielberg o Paul Thomas Anderson?
Creo que ha sido por el boca a boca, que ha sido una verdadera locura. Todo el mundo está convenciendo a sus amigos para que disfruten de la experiencia en los cines o incluso van a verla varias veces con personas diferentes. Nadie esperaba este éxito. A veces siento que tengo que pellizcarme al escuchar las palabras de esos directores a los que admiro.
De hecho, la película ya es una de las más rentables de la historia, tan solo por detrás de Paranormal Activity (Oren Peli, 2007).
La verdad es que Focus Features hizo un trabajo increíble con la prensa y la campaña de marketing para la película. Creo que uno no podría haberlo visto venir, porque es simplemente inaudito.
¿Cómo fue trabajar junto a Blumhouse después de que la película ya hubiera triunfado en sus primeros pases?
Blumhouse no se involucró realmente en Obsession hasta mucho más tarde en el proceso, pero ahora estoy trabajando con Jason Blum en mi próxima película, Anything But Ghosts. Él es realmente genial, me está dejando hacer lo que quiero. Ya estoy en la fase de edición, pero nadie ha llamado a mi puerta aún para verla. Esa sí que es una buena experiencia.
¿Qué puedes contarnos sobre la secuela de Obsession, de la que has estado hablando estos últimos días?
Estoy trabajando en ella. Probablemente sea mi próxima película, después de la que estoy haciendo ahora mismo. La idea de Obsession puede funcionar muy bien en una secuela. Si hubiera sido algo muy tonto, no estaría así de emocionado y habría huido, pero realmente funciona porque evitamos seguir a los personajes que ya hemos conocido. Ellos están muertos o traumatizados, ya no queda nada, así que lo que merece la pena ver de nuevo es el tema de los One Wish Willow y lo de ‘cuidado con lo que deseas’. Hay muchas más historias que contar.
¿Vislumbras ya los Oscar en el horizonte, especialmente el de Inde Navarrette tras los pasos de Amy Madigan (Weapons)?
Sí. ¡Vamos a por ellos el año que viene!
Obsession se presentó en octubre de 2025 en Sitges, donde ganó tres reconocimientos. ¿Crees que parte del éxito de la película proviene del circuito de festivales?
Sí, definitivamente. Los festivales fueron los que pusieron la película en el mapa. El hecho de que fuera adquirida en el TIFF fue algo enorme. Si no se hubiera estrenado allí, nunca habríamos encontrado un distribuidor y no estaríamos teniendo esta conversación ahora mismo. Los festivales cambiaron las reglas del juego. Sitges fue uno de los más grandes para mí. Tengo aquí el trofeo, que estoy mirando ahora mismo en mi estantería. El circuito de festivales creó expectación y misterio sobre la película. Hizo que aquellos que la vieron hablaran sobre ella y se creara revuelo.
Estamos viendo una ola de creadores de YouTube que están dando el salto al cine de terror con proyectos de éxito, como Kane Parsons con Backrooms. ¿Crees que los directores tradicionales están pasando por alto algo que esta nueva generación sí está sabiendo aprovechar?
Creo que se trata menos de los cineastas y más del sistema de estudios. Lo que entusiasma a todo el mundo es que, por primera vez en la historia, tenemos la capacidad de descubrir algo de una forma que nunca existió. En los 80 y en los 90, si querías ser descubierto, tenías que exponerte y hacer algunas cosas bastante locas. Probablemente tenías que deslizar tu CD debajo del escritorio de un ejecutivo o intentar meterte en habitaciones en las que no se suponía que debías estar y tenías que tomar atajos para ni siquiera poder entrar muchas veces.
¿Qué ha cambiado entonces para esta nueva generación de directores?
Ahora vivimos en un mundo donde el talento es muy visible. Si eres una persona talentosa tienes la oportunidad de demostrarle al mundo que lo eres, de una manera que ninguna generación ha podido hacer antes. Creo que lo que estamos experimentando ahora mismo es un mundo en el que, si tienes talento, puedes lograrlo. Antes, aunque tuvieras talento, aún había muchos obstáculos que superar. Creo que es algo bonito, porque, aunque hace que la competencia y el campo de juego sean muy grandes, al menos tienes una oportunidad que antes no tenías.
Fuente: El contraplano.com, Cinemanía, 20 minutos.
Utzi iruzkina