UN MUNDO FRÁGIL Y MARAVILLOSO
نجوم الأمل و الألم (Nujum al’amal w al’alam)
(Líbano 2025 .110´)

Zuzendaria: Cyril Aris
Gidoia: Cyril Aris, Bane Fakih
Aktoreak: Mounia Akl (Yasmina), Hasan Akil (Nino), Camille Salameh (Antoine), Julia Kassar (Oumaya), Tino Karam (Chafic).
Nino eta Yasmina egun berean jaio ziren, Beirut astindu zuen tragedia baten erdian. Pasioak, desamodioak eta itxaropenak markatutako hiru hamarkadetan zehar, bere bideak behin eta berriz gurutzatzen dira, iraganeko denbora eta zauriak desafiatzen dituen harreman magnetiko batean harrapatuta. Ninok, Beiruten geratzea amesten du, Yasminak ihes egitea besterik pentsatzen ez duen bitartean. Egunero bihotza apurtzen dien herrialde batean, ezinezko aukera bati egin beharko diote aurre: maitasunaren aldeko apustua egin eta familia bat osatu, edo amore eman bizirauteko beharraren aurrean.
Sariak
2026. D’A – Festival Cinema Barcelona – Premio del Público
2025. Ljubljana International Film Festival – Premio del Público
2026. Kosmorama Trondheim International Film Festival – Premio del Público
2026. Ottowa International Film Festival – Premio del Público
2025. Festival de Venecia: Giornate degli Autori – Premio del Público.
2025. Festival de Valladolid – Seminci: Premio del Público – Punto de Encuentro
Un mundo frágil y maravilloso
Yasmina y Nino nacen en un hospital del Líbano con una hora de diferencia. Pero sus vidas no solo habrán quedado conectadas por ese estrecho margen entre el espacio y el tiempo que alumbró sus cuerpos, sino por el sonido de las explosiones que los rodearon entonces y que pondrá su existencia en un perenne estado de alarma. Duele hablar de una ficción que aún se atreve a desafiar a la más calamitosa de las realidades, pero vale la pena, tan solo sea porque la enfrente a través del prisma optimista que nace de una historia de amor, capaz de alumbrar la sonrisa desde la penumbra existencial y dejando a un lado, momentáneamente, el horror de las bombas.
Lo cierto es que el cineasta de Beirut Cyril Aris, en su tercer largometraje —segundo consecutivo con la actriz protagonista Mounia Akl— apuesta por un color de tonos casi preciosistas como elemento transformador; será esta la pauta narrativa que ilustrará, en primera instancia, el acercamiento de la pareja durante la etapa escolar (y el primer ansia de escape hacia la isla, o “Al Jazeera”, metáfora de un placentero más allá en el mundo árabe) y, finalmente, su futuro reencuentro, convertida ella en una alta ejecutiva de una empresa local y él en el chef propietario de un moderno restaurante de barrio. Su nueva unión se introducirá de manera fortuita y no poco estrafalaria, cuando él choca contra un local cuyos propietarios están representados por ella y querrá rebajar la prima del seguro invitando a cenar a todos los afectados. Brota así de las imágenes un oportuno sentido del humor, que será natural y recurrente a lo largo de casi todo el arco narrativo.
El texto, escrito por el propio Aris y Bane Fakih, apuesta por dotar de un aire fresco y actual a los personajes, sonsacándose sin imposturas la sonrisa cómplice del espectador a partir, en buena medida, del gesto y la palabra de Hassan Akil, quien incorpora a un personaje entrañable. En contraposición, Mounia Akl aporta una rectitud que se irá doblegando con el paso de los minutos, fruto de la interacción con este, en una labor de aprendizaje mutuo que les hace crecer, sobre todo, como personas, enlazándose a través del relato traumático y emparentado de sus infancias rotas, toda vez se vio partida en dos la relación con sus respectivos progenitores (si bien por motivos diferentes). Y aunque el tono general sea liviano, la alegría va dando paso al conflicto y la amargura, quedando en el aire reflexiones en voz alta que demuelen con más fuerza que algunos de los ataques —que observamos a través de insertos documentales— lanzados contra la región, como aquella que se pregunta sobre la pertinencia de traer una nueva criatura a este mundo.
Un mundo frágil y maravilloso acaso pueda resultar demasiado naif a vistas del terrible presente. Pero he ahí, precisamente, el escorzo con que Cyril Aris pretende presentar su ficción en sociedad. Una aseveración entusiasta y bienintencionada de que un mundo posible es mejor, pese a que en Occidente a cada nuevo día que observamos la televisión nos cueste más creerlo. Uno donde todavía pueda prestarse atención casi exclusiva al desarrollo de un romance, con sus luces al alba y las seguras sombras en su atardecer, incluso sin renunciar a revelarlo con un remarcable arrojo estético. El remanso de paz de la península ya se adivina al otro lado.
Roberto García-Ochoa Peces. pickpocket.es.2026/05/18
Me quiero quedar a vivir dentro de ‘Un mundo frágil y maravilloso’. Creo que pocas películas recientes han retratado así de bien el amor y el desarraigo
Su segunda mitad me partió el alma en dos
Algunas películas románticas funcionan únicamente por la química entre sus protagonistas y otras intentan convertir el amor en una metáfora gigantesca sobre el mundo que habitan sus personajes. ‘Un mundo frágil y maravilloso‘ consigue ambas cosas a la vez. Y se estrena el 22 de mayo en cines.
La ópera prima de Cyril Aris -que fue seleccionada por el Líbano para competir en los Oscar- sigue durante décadas la relación entre Yasmina y Nino, dos personas nacidas el mismo día en un Beirut atravesado por la guerra, y utiliza su historia para hablar también de un país entero condenado a vivir entre la esperanza y el derrumbe constante.
Empieza siendo maravilloso
Lo más fascinante es cómo la película empieza casi como una comedia romántica luminosa y juguetona, llena de casualidades imposibles y energía vital, para transformarse poco a poco en algo mucho más melancólico, político y emocionalmente devastador. Lo que parecía una historia sobre el destino termina convirtiéndose en un retrato sobre cómo el amor intenta sobrevivir dentro de un lugar donde absolutamente todo parece romperse tarde o temprano.
La primera mitad de la película tiene una energía encantadora. El reencuentro entre Yasmina y Nino se construye como esas grandes comedias románticas donde el universo parece empeñado en juntar a dos personas destinadas a encontrarse. Él dirige un pequeño restaurante italiano-libanés lleno de caos y calidez; y ella vive atrapada en una rutina fría y obsesionada con el trabajo. Desde el principio queda claro que son completamente distintos, pero precisamente ahí nace la fuerza de su relación.
La química entre Hasan Akil y Mounia Akl sostiene toda la película. Nino es un optimista absoluto que todavía cree que las personas pueden escapar de los patrones heredados y construir algo mejor. Y Yasmina, en cambio, vive marcada por el miedo al fracaso, la guerra y la sensación constante de que el mundo se está derrumbando. Esa diferencia de perspectivas convierte cada conversación en algo mucho más profundo que un simple romance convencional.
Además, Cyril Aris encuentra recursos visuales muy potentes para darle personalidad a la historia. Los saltos temporales, el montaje tipo collage y la cámara constantemente pegada a los personajes generan una sensación de intimidad muy especial. Incluso los recuerdos de infancia y las pequeñas imágenes casi fantásticas -como esa isla paradisíaca que funciona como refugio emocional para ambos- le aportan un aire de realismo mágico fantástico.
Y acaba siendo más que frágil
Pero lo realmente interesante llega cuando la película empieza a oscurecerse y el contexto político deja de ser un simple trasfondo. La crisis económica del Líbano, la guerra, la sensación de no tener futuro y el miedo constante a quedarse atrapados terminan filtrándose en la relación. La película deja claro que ni siquiera el amor puede aislarse completamente de un país que se desmorona.
Y ahí es donde ‘Un mundo frágil y maravilloso’ deja de parecer una simple historia romántica para convertirse en algo mucho más triste y universal. Yasmina y Nino empiezan a preguntarse si seguir luchando por quedarse en su tierra tiene sentido o si la única forma de salvarse es marcharse. Y la película nunca ofrece respuestas fáciles. Entendemos que hay heridas históricas, emocionales y familiares que ninguna historia de amor puede sanar por completo.
Belen Prieto.www.espinof.com. 2026/05/22
Zuzendaria
Cyril Aris (Beirut, Libano, 1987). The Swing bere lehen film luze dokumentala estreinatu zuen Karlovy Varyko jaialdian. Sundance Instituteren laguntzarekin bere bigarren luzea egin zuen, Dancing on the Edge of a Volcano, eta epaimahaiaren aipamen berezia jaso zuen Karlovy Varyn. Hollywoodeko Akademiako kidea da eta MFA bat du Columbiako Unibertsitatean.
Filmografía
2018 The Swing
2023 Dancing on the Edge of a Volcano
2025 Un mundo frágil y maravilloso
Mas información:
Utzi iruzkina