ANORA
(Ameriketako Estatu Batuak, 2024) 138’

Zuzendaria: Sean Baker
Gidoia: Sean Baker
Argazkia: Drew Daniels
Musika: Mathew Hearon-Smith
Aktoreak: Mikey Madison, Mark Eydelshtein
SARIAK
Cannes 2024: Pelikula onena
Donostiako Zinemaldia 2024: Publikoaren Saria (Izendatua)
SINOPSIA
Brooklyngo prostituta gazte batek (Anora) Errauskinen estiloko istorio bat bizitzeko aukera du. Errauskine Errusiako oligarka baten semearekin ezkondu da. Albistea Errusiara iritsi denean, haren maitagarri-ipuina arriskuan dago; izan ere, gurasoak New Yorkera joan dira ezkontza bertan behera uzteko asmoz.
SINOPSIS
Anora, una joven prostituta de Brooklyn, tiene la oportunidad de vivir una historia a lo Cenicienta cuando conoce e impulsivamente se casa con el hijo de un oligarca ruso. Cuando la noticia llega a Rusia, su cuento de hadas se ve amenazado, ya que los padres parten hacia Nueva York para intentar conseguir la anulación del matrimonio
Sean Baker: “Estados Unidos no ha madurado en absoluto, es como esos adultos que se comportan como niños”
Sean Baker (Nueva Jersey, 1971) dirige, produce, escribe, edita y hace el casting de todas sus películas. Cuando uno se mantiene firme en defender su independencia debe trabajar mucho. Pero tiene su recompensa: “No creo que hubiera podido hacer Anora con ningún estudio. Habría encontrado demasiadas anotaciones y líneas rojas”, nos confiesa en el Festival de San Sebastián, junto a su pareja y productora, Samantha Quan, y su perro.
Rodó ‘Tangerine’ (2015) con dos iPhone, la escena final de ‘The Florida Project’ (2017) también. Ahora lo ha hecho en 35 milímetros y ha ganado la Palma de Oro en Cannes, lo que lo reafirma en su actitud. “Después de ‘Red Rocket’ (2021) ya me sentí muy seguro. Ahora más”. Y no ha cesado en su empeño de retratar los márgenes del sueño americano: transexuales, prostitutas, ex actores porno ya sin oficio ni beneficio, empleados precarios de parques temáticos… Y todo con una mirada generosa y tierna, nunca ñoña. ‘Anora’ empieza como una comedia romántica, pero avanza hacia ‘Resacón en Las Vegas’ y hasta ‘After Hours’.
¿Es su película más divertida y más triste a la vez?
Me formé en un programa cómico de televisión y allí aprendí a dirigir la improvisación. Me gusta incluir humor porque cuento historias duras sobre personas que lidian con situaciones complicadas y si no metes eso resulta demasiado difícil. La vida es una combinación de pathos y comedia, en cuanto hay dos personas hay humor y las películas tienen que tenerlo para ser auténticas.
Trata el tema de las trabajadoras del sexo, como en varios de sus films. ¿Es también una manera de hablar del capitalismo más feroz?
Podríamos decir que es una mirada a nuestro sistema, el de Estados Unidos. El sexo es un modo de vida criminalizado y estigmatizado. Me encanta que se vea a quien compra a trabajadoras sexuales como una metáfora del capitalismo, pero eso está en la mirada del espectador. Nuestra manera de hacer películas implica muchas veces ser amigos de los personajes para dejar espacio a las interpretaciones, y me encanta que lo veas así.
Existe un margen de interpretación por parte del espectador, pero su mirada no está exenta de una intención y una militancia…
Es muy difícil imaginar las opiniones políticas de cada uno, pero trato de no predicar porque si lo haces para una parte dejas fuera a otra. Claro que tengo mis ideas y mi sensibilidad, pero trato de incluir temas universales de forma que cualquiera se pueda enganchar, conectar con la historia y sí, aplicar su propia política.
Existen referencias claras a ‘Pretty Woman’. Mientras en esa película el hombre rico dirigía una gran compañía, aquí es el hijo de un millonario, un niñato que solo piensa en salir de fiesta y jugar a la PlayStation. ¿Es un reflejo de nuestro tiempo?
La película explora determinados temas como en qué momento uno encuentra la madurez y entra en la edad adulta. Como se ve, muchos adultos creen que lo son, pero se comportan como niños. Me interesa ese tema y cada uno lo puede aplicar a lo que quiera, por ejemplo a un país, el mío, que no ha madurado en absoluto.
Se recrea en las escenas en las que se gastan cantidades de dinero obscenas. ¿Qué le interesa de esto?
Existen varios motivos para todo lo que hago. Hay un momento en el que van al casino y pierden 15.000 dólares en un momento. Es el dinero que ha ganado ella en mucho tiempo y ves en su cara el impacto, mientras para él no significa nada. Tiene que ver con mostrar la diferencia de clases y la percepción que cada uno tiene del dinero.
Se encarga usted mismo del casting. ¿Qué vio en Mikey Madison para darle el papel de ‘Anora’?
La vi en ‘Érase una vez en… Hollywood’ y aluciné porque le robaba el plano a Brad Pitt. Pensé: ¿Quién es esta chica? Así que la seguimos de cerca y cuando empezábamos a pensar en ‘Anora’ fuimos a ver ‘Scream’, el mismo fin de semana del estreno. De pronto apareció ella y vi que podía interpretar un altísimo rango de personajes. Me reuní con ella, le ofrecí directamente el papel y escribí el guion ya con ella en la cabeza, lo que ayuda mucho. Cuando recogió la Palma de Oro habló de la emoción que le causó compartir escenario con sus ídolos George Lucas y Francis Ford Coppola. Sin embargo, su cine no se parece en nada al de ellos.
Al de Coppola un poco sí, y al del Lucas del principio también. Es verdad que probablemente encontré mis propios intereses y dirección, pero ¿cómo no reconocer la influencia de ellos? Todos los cineastas de mi edad en cualquier lugar del mundo han estado inspirados por ‘Star Wars’. Yo quizá no estaría haciendo películas sin estos dos hombres.
¿A qué cineastas de su generación se siente cercano?
A Ruben Östlund. Es inspirador y compartimos el mismo humor, y a Alfonso Cuarón. Me encanta también que haya cineastas como Tarantino, Christopher Nolan o Paul Thomas Anderson, aunque su trabajo sea muy diferente al mío, porque están entregados al cine. No solo rodando películas, sino garantizando que se estrenen en salas.
Laura Pérez 08/11/2024
Utzi iruzkina